Y esta es una de las noches en que el cielo se te cierra y el silencio tiene más bocas que una palabra, en donde las horas te traicionan y te vilipendian hasta la letra ; y tienes ganas de ir a caminar por las calles muertas (pero no tan muertas como cuando están llenas) de conversar con la vecina que te habla de Marx y hacerle la revolución al maldito insomnio, de ir a manosear unas chelas con tu hermano del alma que nunca tuviste y hasta gritar en voz alta todo lo que gritaste con un lápiz y un armazón de papel (incluido el hecho de cagarte a los trece años en tu callejón camino al baño que compartías con cuatro familias y un policía).
Pero despiertas de tu sonambulismo y dejas de ser tan cojudo, y te pones a pensar en como carajos podrás salir sin que tu vieja te pille y te haga pasar a la casa baladrando: pasa pa` dentro oye caraj… eso me pasa por no romperte ese libro de Mariategui cuando tenias cinco años o por no embrollarme las trompas después de nacida tu hermana mayor!! Ya pasa pa` dentro y duérmete que mañana tienes que dejar temprano a tu hermana mayor en el colegio… Pero si tu apoderada está dormida o entretenida con tu padre y logras salir en busca de tu vecina que te habla de Marx para preguntarle cuando se podría recuperar las concesiones hechas por el panzón demagogo; y tocas su timbre y te das con la sorpresa de que quien sale es el “Presidente Gonzalo” y no para invitarte a la lucha armada sino para sacarte la misma mier… En fin!
Una vez fuera de tu casa, al estar imposibilitado de conversar con tu vecina y no tener un hermano mayor que esté en contra del imperialismo por la culpa de tus padres que no se tomaron la molestia de concebirlo; decides caminar por las calles y gritar todo lo que a nadie le habías dicho (incluyendo a tu muñeca inflable que si se entera se pone indiferente)… pero a la hora de gritar te pones a pensar: carajo!! Que iba a hacer!! Fácil algún dizque poeta tampoco tiene sueño y está escribiendo en su cuaderno de poesías y más webadas… y te pones a cranear de que si te lograba escuchar aquel incógnito, a los pocos días en todos los ciberespacios más visitados por tus patas estaría colgado: jajajaja el raro del 102 se cagaba en su callejón hasta los 13 años jajajaja… y tú cagándote de cólera, pero en fin; felizmente que no gritaste y que las personas aún no saben leer la mente… o si?
Zanjadas ya todas las posibilidades, te deprimes nuevamente y te da ganas de hacer todas las cosas que haces de mañana. Alzas la mirada y percibes que tu ventana se torna un trozo célico y te sorprendes de que ya está amaneciendo. Así que cierras tu cuaderno de webadas y otras poesías, y te pones a pensar con la mirada al cielo (porque tuviste que empeñarlo para el desayuno de hoy) y poco a poco vas cayendo como adolescente enamorado en los brazos de Morfeo (sin ser gay) y te sientes muuuuyyyy biiieeennnnnn!!! Hasta que: taaa maaree!! Tu alarma de mela empieza a gritar cual chino en juicio por los desaparecidos en la Cantuta y Barrios Altos. Y decides levantarte de la cama e irte volando, pero recuerdas que vendiste tus alas para comprar libros de poesía y pagar la deuda externa; así que caballero nomás a usar las patas… y te dan ganas de ir a tocar el piano (ya que no tocas el piano desde hace tiempo) y también recuerdas que nunca te ganaste ningún maldito piano en los bingos de tu colegio; en fin! Una mentada de madre más a la mañana no hace daño.
Te bañas te cambias, desayunas, te cepillas los dientes, una mentada de madre más, te pones tu uniforme, le pides el pasaje a tu padre, te vas caminando y en el camino te acuerdas de que hace dos años saliste del colegio (porque te expulsaron por escribir en las paredes: ¡QUE VIVA EL SOCIALISMO! ¡VIVA MARX!), te llega y vas así como estás a la academia, llegas y ves a la mujer más hermosa de cualquier poema que afortunadamente (para ti) y desgraciadamente (para ella) es tu enamorada, pero mientras se amen y el Perú no vaya al mundial, todo está perfecto.
Te sorprendes del cambio tan radical en torno a la arquitectura de la academia, tan cambiada, y recuerdas que esa es la universidad y que ya ingresaste hace tiempo; eres uno de los escritores más reconocidos de tu cuadra y ya estás a punto de acabar la carrera. No lo crees, para ti es algo imposible, hasta que ves a alguien leyendo el periódico y notas en la plana que el panzón demagogo hizo una concesion más a los chilenos, preguntas y te responden que el panzón sigue gobernando la semicolonia de EE.UU: Perú; y felizmente no estabas loco, sino que estabas en una pesadilla.
Una mentada de madre más, pero felizmente sigues con la mujer más hermosa de cualquier poema.






